Archive for the Comedias criminales Category

Guillermo Cabrera

Posted in Comedias criminales on septiembre 12, 2008 by transmigración

A un ídolo

Guillermo Cabrera fue lo que muchos llamarían el criminal más grande del siglo 21. Para nosotros, prófugos de la justicia y las cadenas eléctricas, que brindan una horrenda tortura cada día a nuestras mentes, el fue el último héroe de este planeta. Escribo aquí pues quizás este sea nuestro ultimo día, y como tal, pienso dejar algo para cuando no vuelva a despertar.

Guillermo fue un ecologista que trabajó toda su vida por restaurar la naturaleza en un mundo que día a día plasmaba fuego y metal sobre ella. Tenía gran afición por las plantas, y recogía de cada una virtudes que nadie se imaginaría. Siempre luchó por lograr que se respetara la vida, y fue así como fue a caer preso, después de denunciar a una empresa por envenenar el suelo de un bosque que querían depredar. A pesar de tener pruebas concretas de que esto ocurría, la empresa salió vencedora, evidente corrupción que, a esas alturas, ya era aceptada por la gente.

Diez años en cárcel fue su condena, y también la de sus carceleros. A pesar de que siempre había sido muy humano en su forma de pensar, todos esos años preso fueron una constante acumulación de odio contra la sociedad, que preferían babear cemento sobre el mundo, mientras mentía y engañaba aceleradamente para seguir engordando sus cachetes contra su cerebro. Al salir de la cárcel, se encerró en su casa he hizo de ella un laboratorio. Ahí comenzó a experimentar todo tipo de cosas con sus plantas, incluso se cortó un dedo y trato de reemplazarlo con una raíz de árbol, lo que evidentemente no resultó. Todos pensaron que se había vuelto loco, pero la verdad es que su cabeza nunca había funcionado mejor. Finalmente obtuvo resultados que le gustaron al haber estado a punto de morir por el polen de una flor que el había creado genéticamente. Siguió experimentando, haciendo que el polen cause una muerte casi instantánea, y agilizó el proceso de la planta, además logró que creciera en enredaderas.

Finalmente se decidió a llevar su invención como regalo a sus carceleros, cuando recién salían los primeros brotes. En tres meses habían crecido considerablemente las enredaderas, y finalmente florecieron, dando muerte a todos quienes entraban a la cárcel. Siguió creciendo la planta a una enorme velocidad, llegando a destruir y asesinar una ciudad entera. Guillermo había creado un monstruo, y lo celebraba cada día, pues el renacimiento de la naturaleza vendría de su creación. Una vez destruida la ciudad, el ejército se encargó de destruir la enredadera, y sin embargo si quedaba algún brote vivo volvía a crecer. Guillermo fue arrestado una vez más, con cadena perpetua, dejando una gran cantidad de conocimiento en su casa, el cual contenía soluciones para muchas cosas en este mundo, soluciones que a nadie le interesan, pues los problemas son su negocio. Aquí, querido lector, te dejamos el legado de Guillermo, sus estudios, su vida, y sus semillas, quizás nuestra última esperanza de salvación, y probablemente la tuya, adiós amigo.

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un verano sin sombra

Posted in Comedias criminales with tags , on agosto 5, 2008 by transmigración

Esto lo soñé creo, o no se de donde salió, pero lo sabía desde hace mucho tiempo.

Ayer me encontré con una niña de vestido azul, zapatos grandes y sin cabello. Pertenecía a una facción fascista llamada infancia y libertad, un curioso nombre para un ejercito de niñas, todas de vestido azul y zapatos grandes. Se me acercó y me dijo al oído que no había escuchado a los perros alegando, pero si a la gente ladrando en un lejano pueblo llamado Horizonte de las Rimas. En el resto del camino el pensamiento se dio vuelta en mi mente y no lograba descifrar que quiso decir la niña de la facción fascista. Cuando llegue a la casa había sobre mi mesa un vestido azul y unos zapatos grandes, a su lado un sobre. Decía “tu misión es asesinar a dos niñas de vestido rojo”. Proseguí por inercia hacia la cocina, nada más que para encontrar la cabeza de mí amada en el lavaplatos, bañada en su propia sangre. Fue una corriente, un impulso, no lo se, simplemente se perdió el sentido de todo, había caído en la trampa del delirio sincero de mi frágil mente. Debía viajar al Horizonte de las Rimas y matar a todas las niñas de vestido rojo ya que eran directamente o indirectamente las causantes de la muerte de mi amada. Una vez allá ellas me explicaron que todo había sido culpa de las niñas de azul. La frustración fue demasiada y sin darme cuenta ladré. Intente hablar pero nuevamente ladré y así sucesivamente no pude parar. Para mi sorpresa, me di cuenta que pasaría ladrando el resto de mi vida con los fascistas de color rojo, mientras los de azul seguirían su carnicería por siglos y siglos, Amén.

cuento infantil

Posted in Comedias criminales on agosto 5, 2008 by transmigración

La expedición de los placeres

Ahí van en brillantes armaduras, caminando sonrientes por los caminos que parten los campos. Dos caballeros en una gran misión, no llevan espadas si no una gran colección de juguetes sexuales. Vienen desde muy lejos a encontrar nuevos horizontes, a llevar la cruzada del onanismo al corazón de las tierras desoladas. Se detienen un momento a descansar en el camino cuando aparece un grupo de bandoleros jesuitas, y apuntan sus cruces contra los dos caballeros. Desenvainan con fuerza sus muñecas y las inflan, deben salvarse de alguna forma. “Cálmense buenos sacerdotes, no venimos a luchar sino que a regalar la experiencia de la soledad placentera”- dice el valiente cruzado. “”Adelante señores, un regalo para su alegría”- dice el otro sonriendo. No se la pueden creer los bandoleros y se dejan seducir por las muñequitas, se abalanzan contra el suelo para quedarse en lo eterno, mientras los caballeros ríen a carcajadas y continúan su camino.

Llegan a un pueblo que se ha construido alrededor de un castillo en miniatura, no alcanza a llegar a la rodilla de un niño. Su misión es entrar ahí y entregarle un regalo a la princesa, pues ha prometido casarse con el que tenga el mejor regalo y permitirle vivir en el castillo, que según cuentan, es gigante por dentro, sin embargo, el otro será castrado y luego ejecutado. Pero solo hay un hombre en el pueblo que sabe como entrar. Después de mucho preguntar, llegan a la casa de un anciano, al cual piden ayuda. Le ofrecen muchos juguetes a cambio de su conocimiento, pero este les pide que le entreguen el mejor que tienen. Se quedan sin saber que hacer, hasta que resuelven amarrarlo y usar este juguete sobre el hasta que no pueda más. Claro que este juguete esta hecho para la princesa, consiste en una corona capaz de otorgar orgasmos uno tras otro. Después de un rato el viejo siente que no puede más, que su corazón no aguanta y les decide revelar el secreto. “Para entrar, deben incendiar sus cuerpos cuando estén sobre el castillo”- les dice.

A pesar del miedo, deciden intentarlo, después de tantos esfuerzos no se pueden echar atrás. Se incendian los cuerpos y aparecen en el castillo, dentro de una celda. No hay princesa ni nada, solo una vieja decrepita con una sonrisa sin dientes. Tiene una corona puesta, y se ríe a carcajadas. El tejazo cae sobre nuestros héroes, pero llegando al punto máximo de la decepción, llega la rubia de los cuentos. Antes de abrir la celda, les pregunta que regalo le han traído, y les dice que más vale que sea el mejor, de lo contrario serán los dos castrados. Aseguran tener el regalo que desea y los lleva a una pieza con una cama enorme para que le enseñen su material. Ambos sacan sus coronas, nerviosos porque creen que una de las dos será satisfactoria, mientras la otra será una sentencia de muerte. La princesa los mira decepcionada y les grita “¡yo quiero que me hagan el amor, no una corona!”. El fin ha llegado, ninguno de los dos lo ha hecho, y no saben como hacerlo para complacerla. Han sellado su destino, y tendrán que vivir castrados, con su corona en la cabeza, junto a la vieja decrepita que los recibió. Pero ¿Qué más da? Sus juguetes les valieron su llegada, y les valdrán hasta el fin de sus días.