Archive for the Cofres de Sangre Category

Cofres de Sangre 3

Posted in Cofres de Sangre on enero 29, 2008 by transmigración

Evidencia suficiente de que no habría de encontrar algun tesoro, ni ayudar a su santidad, eso fue lo que encontre esa noche. Demasiadas buenas vibras me atrajieron a un bar, de pequeño tamaño y enorme corazón. Que gusto da entrar y que nadie te mire, se nota confianza, tranquilidad.. seguramente despertaras al otro día sin más que algunos recuerdos cargados de risa y sana euforía. Me senté frente a la barra, y miré al rededor. 745, ahi estaba ese especimen, apoyado sobre su botella, en el fondo de una borrachera de agua ardiente. De pronto llega otro y se sienta a su lado, el comandante de la expedición, aquel tipo gritón con el que había peleado, y le quita la botella dejandolo caer sobre la mesa. De golpe resucita y aclara que solo durmia un momento, entonces emprenden una conversación llena de risas, con ello se anima todo el lugar y pienso que esto puede ser un poco mas caotico de lo que pensaba.

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Cofres de Sangre 2

Posted in Cofres de Sangre on enero 21, 2008 by transmigración

Al entrar a la sala el ambiente había cambiado. De un aire dormido había pasado a un fuego hostil, todos parecían preparados para asesinarse mutuamente, y no me parecía el mejor lugar para estar despues de haber sobrevivido la furía del mar. Pasó mi amigo gritón, ahora un poco más tranquilo hacia adelante. Al igual que nosotros el también llevaba un numero. A pesar de que eramos cerca de cien, nuestros numeros llegaban hasta el 745, numero que llevaba el tipo extraño que me seguía.

– Escuchen bien – dijo con algo de sangre en la boca, – esta expedición tiene como fín liberar a Dios!-

– De que mierda hablas?- dijo uno del lote.

– Tranquilo, simplemente sigue las instrucciones y seras recompensado. Esta selva alberga un objeto que su Santidad necesita para contactarse con Dios, comprenden? Es muy facil, ustedes siguen este mapa que se les entregara, matan a cualquier indio de mierda que se les cruze, evitan morir a manos de una bestia y vuelven para cobrar su recompensa. Facil no?

“Que mierda es esto?” pensé.. “Matar… para encontrar a Dios?” “Estube en la muerte y de regreso, por un momento me fundí con el universo y ahora debería ir a destruirlo?” Se me acaloró la cabeza por un momento, pero sabía que debía calmarme, había una razón de estar ahí, de no haber muerto, ahora lo veía muy claro.

Cofres de Sangre 1

Posted in Cofres de Sangre on enero 20, 2008 by transmigración

Aqui va la primera partecita de una historia que ire escribiendo unicamente en este blog.. Si alguien quiere aportar sientanse libres de hacerlo, solo envienme a mi correo diversionatodashoras@gmail.com lo que se les ocurra.

Al calor de la tarde estabamos esperando. Una gran fila de jetones queriendo alistarnos en la busqueda. Era algo grande, no sabiamos que, pero no tardariamos en descubirlo. Tres horas pasaron y ya estaba a un puesto de ser llamado.

– Su nombre?

– No tengo..

– Me viniste a tomar el pelo?!

– No, naufrague, cuando desperte no recordaba mucho.. Apareci a la orilla de este pueblo y lo primero que supe es de esta busqueda. Te parece si me llamas Hector?

– Menuda historia cabrón, toma, eres el numero 517. Pasa.

Segui en silencio, parecian todos ser unos dementes, todos soñando despiertos, verdaderamente unos cadaveres ambulantes. De pronto llega uno de esos tipos gritones, y saca del trance a una gran cantidad, pero no a todos, uno seguia ahi en su reino desconocido. No se porque, pero tube la sensación que algo extraño iva a provocar ese personaje tan abstracto.

El gritón comienza a dar ordenes de movilizarse.

Me quedo sentado ahi, pensando si debería hacer caso.

Se acerca y me golpea… No sentí rabía, ni dolor, nada. Me pare y lo senté de un puñetazo. Entonces recién me sentí mal. Me recordo a mi infancia, a mi hermano y las incansables peleas. Fue mi primer recuerdo desde el naufragio, y fue de divina asquerosidad. Lo ayude a pararse y al mirar sus ojos, vi cuanto miedo llevaba por dentro. Le dije que se tranquilizara, pero me respondio que esta era una expedición de la cual el no queria participar. Era enrealidad un tipo flaco, alguien que no pondrían como comandante a menos que quisieran verlos a todos muertos.

A nadie pareció importarle lo que pasó y todos siguieron su camino hacia la sala contigüa, todos menos aquel tipo de pelo claro y largo, que no se había movido en todo el rato. Caminamos hacia la otra sala y nos siguió…